| | Coaching de Transformación Profunda
Coaching de Transformación Profunda
Por: Rubén Reyes, Director Ejecutivo de Puedoser Consulting
En un curso por Internet que tomé con el eminente psicólogo Octavio Escobar, experto en psicometría aplicada al contexto colombiano, le escuché decir que existe la necesidad en muchas personas de un Coaching más profundo del que el que habitualmente es practicado por no psicólogos, porque se requiere tal vez de cambios en la estructura de la personalidad que son complejos y requieren de un conocimiento profundo de la psique humana, de la biología, de la neurociencia.
En mi práctica profesional he podido observar cómo algunos individuos luchan desesperadamente y de manera conciente con su falta de resultados, su monotonía, su depresión o de su soledad (bien decía Freud con gran tino que el hombre sano era aquel que era capaz de trabajar y de amar). El camino fácil para quien lo ha intentado todo, puede ser participar en un programa de cambio personal a través de talleres de “choque” que le permita ir ascendiendo en su crecimiento interior. Muchos de estos talleres prometen más de lo que pueden entregar y en personas débiles de carácter, aumentan la culpa y la frustración, al no lograr lo que tan fácilmente se les planteaba como alcanzable.
Es sano asistir a talleres de crecimiento personal que respeten el propio ritmo y la intimidad de las personas, que empoderen a los individuos mediante un mayor conocimiento de la naturaleza falible humana, de las propias competencias, limitaciones y de cómo funcionan las relaciones. Pero por sobre todo, que no pretendan lo que no puedan cumplir, las consabidas y costosas curas mágicas en tiempo record.
La personalidad está conformada rasgos individuales de estabilidad muy arraigada, que comprometen la estructura de las conexiones cerebrales que tenemos. Su terquedad es notoria. Nuestra forma de ser refleja las estrategias aprendidas por nuestro cerebro para lograr la supervivencia y alcanzar la trascendencia. Nuestro cerebro se apega a lo que le ha dado resultado en el pasado, en ocasiones para generaciones pasadas -transmitido a nosotros por medio de la herencia genética-. Cambiar “duele” porque aprender es una renuncia sobre algo conocido frente a un resultado desconocido.
Transformación profunda significa un cambio sutil, voluntario, enriquecedor, lleno de energía. No es casualidad que las películas más actuales exploren la conciencia, la transformación, los estados de la mente, para mostrarnos nuevas posibilidades, como por ejemplo Avatar, Transformers o El Solista.
Lo más resaltable es que busquemos cambiar cuando seamos conscientes de que nos hacemos daño actuando como lo hacemos y no solo por buscar mejorar cuando nos planteamos una lista de deseos de “cómo quisiéramos ser”, sin hacer justicia a los propios sistemas de creencias y valores que conforman nuestra identidad.
Quien nos vaya a asesorar debe andar por la senda de transmitirnos aceptación y confianza en los propios recursos, sin siquiera pensarse como nuestro salvador. Esta es la misión de un verdadero “coche” (Couch): acompañarnos, transportarnos, mostrarnos opciones, valorarnos genuinamente.
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